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Los bandidos galácticos de Sagan-Bo (サガンボぎんごうとうだんKan, Saganbo Ginga Gōtō-danHep Jap) es el quincuagésimo tercer capítulo del manga de Dragon Ball Super de Toyotaro y el undécimo del Arco de los Prisioneros de la Patrulla Galáctica. Fue distribuido el 21 de octubre de 2019 en Japón[1].

Portada Editar

En la portada de este capítulo se puede observar en el panel superior a Kurilín reaccionando con sorpresa y atónito al enterarse de los acontecimientos que están ocurriendo, mientras que, en el panel inferior se contempla a, algunos de los miembros de los Guerreros Z reunidos y, Bulma explicándole la situación actual a Kurilín, durante el mismo tiempo que los hermanos Macareni observan encerrados dentro de una jaula gigante.

Argumento Editar


Spoiler ¡Cuidado!, spoilers debajo.

En el Templo Sagrado de Kami, Bulma pone al corriente a Kurilín sobre la gravedad de las circunstancias y le pregunta dónde están Gohan y Tenshinhan. Kurilín le dice que Gohan está teniendo una clase en la universidad y se unirá a ellos más tarde y como Tenshinhan no tiene un teléfono celular, no pueden contactar con él. Kuriín cuestiona si deberían llamar a Yamcha también, pero antes de que alguien le pueda responder. Jaco llega quejándose de la falta de guerreros presentes; junto con él, Esca también a bordo de la nave espacial saluda a Dende, y Jaco le cuenta a Piccolo que ellos tres son los últimos namekianos supervivientes.

De repente, Pastar Macareni, encerrado en una jaula, asegura que no tienen ninguna posibilidad contra Molo. Jaco se acerca para amenazarlo diciendo que pronto volverá a prisión, aunque Pastar lo sorprende y le dice que el ejército de reclusos pronto vendrá a la Tierra para rescatarlos. Al mismo tiempo, la nave espacial en la que viajan Shimorekka, Yumba, y OG-73 I se dirigen a la Tierra. Mientras discuten el planeta, OG-73 I les informa que la Tierra todavía está en su etapa de desarrollo y tiene poco valor, aunque esta información provino antes de ser capturados por la Patrulla Galáctica. Con Yumba hambriento, los fugitivos hacen una breve parada en un planeta cercano.

De regreso en la Tierra, Jaco contacta a la Patrulla Galáctica y se le informa de los tres secuaces que se dirigen hacia allí. Después de explicarle las cosas a los demás, Jaco pretende marcharse, pero Bulma lo detiene. Piccolo le pregunta a Jaco qué necesitan saber sobre ellos y el patrullero acepta antes de irse. Jaco les dice que, si bien los tres son fuertes, 73 es el único a tener en cuenta. Mientras tanto, Yumba y Shimorekka están en un planeta, comiendo y festejando, entre tanto OG-73 I se enfrenta a sus habitantes. Este logra agarrar a uno de ellos por el cuello para proceder a robar sus poderes y derribar a los demás congéneres que estaban con él.

En el templo sagrado, Jaco continúa explicando esta habilidad a todos, diciendo que las cualidades robadas duran media hora. También explica además que 73 es un ser artificial que fue creado por un planeta con tecnología muy avanzada y carece de emoción alguna, existiendo puramente como una máquina de matar que obedece las órdenes de sus compañeros. Kuriín pregunta cuánto tiempo les tomará llegar a la Tierra y la respuesta dada a cambio es de diez días. Sin embargo, justo antes de que los tres secuaces intenten abandonar el planeta, 73 se da cuenta de que uno de los lugareños usa la capacidad de crear un portal que conduce a otro mundo para que puedan escapar. Este consigue robar sus habilidades e inmediatamente después, OG-73 I, Yumba y Shimorekka aparecen repentinamente en la atalaya, para sorpresa de todos.

Shimorekka se percata de la presencia de la pandilla Macareni y se acerca a su jaula, diciéndoles con horror que, según las palabras de Molo, los traidores como ellos son prescindibles y se dispone a matarlos. Sin embargo, Piccolo lo detiene en el último segundo y le dice que matar no está permitido en el santuario y que los malhechores no son bienvenidos en la Tierra. Con una velocidad impresionante, OG-73 I se posiciona detrás de Piccolo y lo toma por el cuello, robándole sus habilidades. Piccolo se libera del agarre con facilidad pero apenas logra esquivar un Makankosappo disparado por 73. El recluso sigue la acometida golpeando a Jaco con su brazo extensible, lanzándolo fuera del templo sagrado. Piccolo se apresura a ir tras él, creyendo que es incapaz de volar, con OG-73 I y Shimorekka persiguiéndolo. Kuriín intenta acudir en su ayuda, pero es cazado de una pierna por Yumba que le dice que ahora tendrá que pelear con él.

En plena caída, Jaco activa los propulsores en sus botas y aterriza con seguridad. Piccolo se reúne con él y le pregunta a Jaco cuál es la mejor manera de luchar contra OG-73 I, por lo que este le explica que las técnicas que el adversario copia son tan fuertes como las que el propio usuario realiza, y esencialmente sería como si estuviera luchando contra una copia de sí mismo. A medida de que la batalla transcurre, Jaco se enfrenta a Shimorekka y Piccolo pelea con OG-73 I, quienes a pesar de tener los mismos movimientos y poder, el namekiano se encuentra en desventaja debido a que 73 tiene una resistencia infinita.

Durante el instante que esto ocurre, Kuriín está siendo rechazado por Yumba y, Mr. Satán se arma de valor para tratar de ayudarlo, no obstante, Yumba se enrolla, volviéndose una bala de cañón y golpea con fuerza a Kuriín, llevándose a ambos directamente a través del templo. Sin perder el tiempo, Bulma y los demás se dirigen a una nave para seguirlos.

Piccolo y OG-73 I están en medio de un enfrentamiento de Makankosappo, pero Piccolo sigue teniendo problemas a causa de su energía vacilante, diciéndole a Jaco que no podrá aguantar los treinta minutos necesarios para que las habilidades de 73 vuelvan a la normalidad. En ese momento, Piccolo aparentemente es abrumado y a Jaco le preocupa que lo hayan asesinado pero, en verdad, para su suerte, Son Gohan lo salva. Piccolo le advierte a Gohan sobre la habilidad de 73 y le dice que ahora mismo, debido a la ausencia de Son Goku y Vegeta, es el luchador más fuerte que tiene la Tierra.

Dentro de un Salón del Espíritu y el Tiempo en otra parte de un planeta deshabitado, Goku y Merusu continúan entrenado. El Saiyan, mostrando dificultades visibles, dice que ahora duda de que incluso haya logrado usar la Doctrina egoísta de verdad y después de que Merusu pregunta si se activó por primera vez durante una crisis extrema, le dice a Goku que la forma más rápida de lograrlo una vez más es replicar esas condiciones y que Goku debe ser preparado para morir durante el proceso. Al mismo tiempo, Vegeta está entrenando en el Planeta Yardrat, meditando, aunque sin paciencia, encima de una aguja a alta altitud, y le pregunta a Pybara cuánto más deberá seguir así. Pybara le dice que, como su espíritu es más inestable que el de Goku, primero necesita lograr el equilibrio en cuerpo y mente. Inmediatamente, el asistente del Gran Patriarca le revela a Vegeta que Goku estuvo así durante 150 días, provocando que el príncipe Saiyan se desconcentre de la sorpresa. Luego de que Pybara lo regaña por perder el equilibrio, Vegeta empieza a arrepentirse de haber venido a Yardrat.


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Hechos importantes Editar

Personajes Editar

Batallas Editar

Lugares Editar

Técnicas Editar

Véase también Editar

Referencias Editar

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